Adidas en el pádel: de las paletas de goma de los 90 al regreso con Alejandro Galán
Hay una página en una revista de paddle argentina de 1993 que pocos han visto. En ella aparecen seis paletas sobre fondo blanco, ordenadas prolijamente, con sus nombres y medidas al pie. Arriba, en letras bien grandes, una sola palabra: adidas.
No es un error tipográfico. Es la prueba de que la marca alemana más famosa del mundo estuvo en el pádel argentino mucho antes de que el pádel fuera lo que es hoy. Y de que tardó más de 25 años en volver.
1993: Adidas tenía seis modelos de paleta
La línea de 1993 era completa y seria: Contender 18mm, Crusader 16mm, Sys Teach 16mm, Match 13mm, Colors Dama 13mm, Colors 13mm. El paddle en Argentina era un fenómeno masivo y Adidas lo vio y entró. No eran paletas de carbono, pero eran Adidas. Y en ese contexto, eso significaba algo.
La gran ausencia
Y después, silencio. Mientras el paddle argentino evolucionaba y cruzaba el Atlántico, mientras nacían Bullpadel, Nox y Head Padel, Adidas no estaba. Durante décadas, la marca de las tres tiras brilló por su ausencia en un deporte que crecía sin parar.
El regreso: Alejandro Galán

Y entonces volvió. No con un catálogo de paletas para el mercado amateur. Volvió por la puerta grande: patrocinando a Alejandro Galán, uno de los mejores jugadores de la historia del pádel, múltiple campeón del mundo. El mensaje era claro: Adidas no volvía a probar suerte. Volvía a ganar.
El círculo que se cierra
Una marca global apuesta por un deporte local en Argentina cuando nadie lo mira, luego se va, el deporte crece hasta convertirse en el de mayor expansión del mundo, y la marca vuelve cuando el negocio ya es evidente para todos. Las páginas de aquella Paddle Magazine de 1993 muestran que Adidas no llega al pádel como un recién llegado oportunista. Tiene historia con este deporte. Una historia argentina, de paletas de goma y canchas de barrio. Treinta años después, Alejandro Galán le devuelve la forma al círculo.
Por Matias Mercado — Dirigente deportivo.
